Los Totora en el primer auto-show en Buenos Aires

El público bailó cumbia sin bajar del coche y aplaudió con la bocina… La banda estrenó la modalidad en territorio porteño, en Mandarine Park. La gente se asomó por las ventanillas para moverse al ritmo de la música, que llegó por radio. Ver a la banda en vivo, pero escucharla por la radio del auto. […]

Los Totora en el primer auto-show en Buenos Aires

El público bailó cumbia sin bajar del coche y aplaudió con la bocina…

La banda estrenó la modalidad en territorio porteño, en Mandarine Park. La gente se asomó por las ventanillas para moverse al ritmo de la música, que llegó por radio.

Ver a la banda en vivo, pero escucharla por la radio del auto. Sacarse el cinturón de seguridad y cantar con ganas la popular “Márchate ahora”: arriba de las cuatro ruedas, sólo te sufren los acompañantes. Este miércoles, se inauguró en la Ciudad de Buenos Aires un nuevo formato de entretenimiento, el “autoshow” o “auto-recital”, con una presentación de Los Totora en el Mandarine Park Autocine.

Sabés que el show está por empezar cuando los símil-astronautas de blanco se suben al escenario con un rociador con manguera al cuello como guitarra eléctrica post-apocalíptica. La lluvia sanitizante cae sobre la batería y los micrófonos.

Otro hombre de blanco se pasea bailando entre los autos, y va regalando barbijos negros “aprobados por las normas IRAM”. Los Totora irrumpen en el escenario y la gente empieza a sacudir esos barbijos por las ventanillas.

"Qué lindo que es volver a verlos", dice Juan Quieto, el cantante de Los Totora. Foto Emmanuel Fernández
Qué lindo que es volver a verlos”, dice Juan Quieto, el cantante de Los Totora.

La banda arrancó el primero de los dos conciertos que ofrecerá con su versión de Tú, el tema de Gilda: “Jamás la lógica del mundo nos ha dividido, ni el futuro tan incierto nos ha preocupado”, cantan. Y después siguen con una canción propia, “Me enamoré de ti”.

La organización describe al “auto-show” como “una experiencia vintage pero con la tecnología de esta época”. Por ejemplo, la música se transmite a los vehículos por una FM, como se hace con las películas en la mayoría de los nuevos autocines, pero para emular lo más posible la calidad del sonido de un espectáculo pre-pandemia, también se usa una salida general externa a través de equipos de PA Linearray, que dirigen el sonido hacia al público.

Los Totora sobre el escenario del Mandarine Park. Foto Emmanuel Fernández Los Totora sobre el escenario del Mandarine Park.

“Son líneas de sonido a cada lado del escenario que generan un empuje de vibración sonora que cada auto va a recibir”, explica Roberto Fernández, productor general de Mandarine Park, y advierte que la conexión entre el artista y el público es distinta. “Nada puede recrear al 100% lo que conocíamos. Es la nueva normalidad del show musical en vivo. Al menos, hasta que la ciencia, que ya está trabajando, nos saque de esta”, opina.

Se puede poner el volumen de la radio al máximo, pero nada de bajarse del auto a bailar. “Se prohíbe descender del vehículo sin autorización”, detalla uno de los 19 puntos de los “términos y condiciones” del autoshow. Los que sacan la entrada, que sale $ 3.500 por auto, deben aceptarlos a través de una declaración jurada online. Eso sí: si querés ir al baño, prendés balizas y un asistente del staff te escolta ida y vuelta.

El público saca el cuerpo por las ventanillas y agita bastones luminosos al ritmo de Los Totora. Foto Emmanuel Fernández
El público saca el cuerpo por las ventanillas y agita bastones luminosos al ritmo de Los Totora.

“¡Qué lindo que es volver a verlos a todos ustedes!”, grita Juan Quieto, el cantante de Los Totora. No hay pogo, pero la mitad del público ya tiene la mitad del cuerpo asomada por la ventanilla de la puerta o el techo del auto. Algunos agitan bastones luminosos.

El protocolo sanitario fue convenido con el Gobierno de la Ciudad. Antes de ingresar, cada auto debe pasar por un puesto de sanitización en el que se rocían las ruedas del vehículo para desinfectarlas. Además, se toma la temperatura con termómetros láser a cada persona que ingresa al lugar. Y pasean una luz UV por el volante y otras zonas sensibles del interior del vehículo para “matar los virus”, aseguran.

La misteriosa luz azul que "mata los virus" que pueda haber en el interior de los vehículos. Foto Emmanuel Fernández
La misteriosa luz azul que “mata los virus” que pueda haber en el interior de los vehículos.

Los asistentes reciben un menú de comidas impreso, donde se anota la ubicación del auto. Los pedidos (una muzarella por $400, hamburguesas desde $350 y papas fritas por $200) son enviados hasta la ventanilla. No se venden bebidas alcohólicas.

Pronto, el público encuentra la manera de hacerse oír sin romper protocolos. Los gritos no suenan tan fuerte detrás de un tapabocas; tampoco los aplausos, cuando se está dentro del auto. Pero sí suena la bocina. Todos usan el recurso para celebrar cada tema. Quieto pide “aplausos y bocinazos”. Y confiesa: “Nunca me puse tan feliz de que me tocaran bocina en la vida”.

El entretenimiento en vivo en la nueva normalidad

El show de Los Totora –con un anticipo para la prensa a las 20 y otro para el público general a las 22- marcó el inicio de una nueva etapa para el estadio ubicado en el complejo de Punta Carrasco. Tras haber permanecido cerrado por casi seis meses, Mandarine Park busca plantarse como referencia del entretenimiento en vivo, con shows musicales.

Es una idea que surgió en abril, tras que se cancelara por completo la posibilidad de continuar con la programación de espectáculos y festivales, como el de electrónica Mandarine Extra Large o el show de Boris Brejcha, entre otros. También se cerró la discoteca Mandarine y se tuvieron que posponer eventos empresariales, fiestas de egresados y hasta algún casamiento programado en el salón de fiestas del predio.

Roberto Fernández, el productor general de Mandarine Park, se ilusiona con que este espectáculo funcione como antesala de nuevas posibilidades para el esparcimiento en el marco de la pandemia por coronavirus. “Tenemos el diario del lunes en relación a lo que se hizo en Europa, con recitales al aire libre en corralitos para diez personas, o los shows en terrazas abiertas para pequeños grupos, en Medellín”, señala.

“Este es el primer paso para empezar a planificar. Tenemos propuestas de stand up, teatro, cine y musicales. Incluso, estamos considerando un proyecto de conferencia, en el que habría un orador en vivo y el público podría interactuar desde los autos”, adelanta Fernández. La consigna es reinventarse.

Además, hasta que sea posible retomar la normalidad, el espacio ofrecerá espectáculos de autocine. En principio, las funciones serán viernes y sábados a las 18, con una película para público familiar, y a las 21, con una dirigida al público adulto. También habrá una propuesta de trasnoche (los sábados desde medianoche hasta las 3 de la madrugada) para la proyección de documentales musicales.

Las entradas ya están a la venta, cuestan $1.260 por auto y se pueden reservar a través de la web www.autocinemandarinepark.com. La cartelera incluye películas como “Kung Fu Panda 2”, “Mi Villano Favorito III”, ”Pulp Fiction”, “The Truman Show” y documentales musicales como “Manchester Keeps on Dancing” o “The Chemical Brothers: Don’t Think” (Universal Music).

El autocine en el playón del Estadio Obras. Foto Fernando de la Orden
El autocine en el playón del Estadio Obras.

Es el tercer autocine que comienza a funcionar en la Ciudad de Buenos Aires. El debut fue a principios de septiembre en el Estadio Obras, con una capacidad para 150 autos, y lo siguió –la misma semana- La Rural, con espacio para 120 vehículos.

El autocine Mandarine Punta Carrasco contará con dos salas. La primera recibe el nombre de Mandarine Park y tendrá una capacidad de 183 autos y la segunda Mandarine Tent (donde los estudiantes solían hacer batucadas antes de ingresar a sus fiestas), con una capacidad de 72 autos. Ambas cuentan con pantalla gigante Full HD 4K. La del Mandarine Park es de 16 por 9 metros.

El primer auto-show del país fue el de Coti Sorokin, el 5 de septiembre en San Isidro. Foto Martín Bonetto
El primer auto-show del país fue el de Coti Sorokin, el 5 de septiembre en San Isidro.

En cuanto a la modalidad del autoshow, el debut en Argentina fue el 5 de septiembre en San Isidro, con un espectáculo de Coti Sorokin y Los Brillantes, para unos 80 vehículos.

“Estamos muy contentos, hace casi siete meses que no hacemos nada y, si bien a nivel empresarial, esto es casi a pérdida, permite volver a recibir a la gente y preparar el lugar, adaptarnos a la nueva normalidad. Esto es una antesala de lo que va a ser el espectáculo en Argentina mientras dure la pandemia”, asegura Fernández.

Fuente: Clarin



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