Charly en Córdoba: inspiración y sensibilidad que nunca lo abandonaron…

   Charly presentó con entradas agotadas su show “La Torre de Tesla” en la Plaza de la Música. De excelente humor demostró que la inspiración y la sensibilidad nunca lo abandonaron.       No hay recambio generacional que valga. Anoche hubo chicos, grandes y no tan grandes en la Plaza de la Música. Todos reunidos […]

Charly en Córdoba: inspiración y sensibilidad que nunca lo abandonaron…

   Charly presentó con entradas agotadas su show “La Torre de Tesla” en la Plaza de la Música. De excelente humor demostró que la inspiración y la sensibilidad nunca lo abandonaron.  

    No hay recambio generacional que valga. Anoche hubo chicos, grandes y no tan grandes en la Plaza de la Música. Todos reunidos bajo un mismo propósito: ver al prócer del rock nacional en acción después de muchos años de ausencia, que hoy vistos en retrospectiva se sienten más largos y solitarios de los que en realidad fueron. 

 

 

 

   Recordando aquel fallido último show en el Orfeo Superdomo cinco años atrás, éste miércoles era un buen momento para el reencuentro entre los fans de la ciudad de Córdoba y el ídolo que lleva al menos a tres generaciones encantando con su arte.

   Un aura de magia musical envolvía el aire del auditorio segundos antes de que las luces se encendieran y apuntaran al gran protagonista de la noche.  Cuando el telón se levantó Charly estaba impecablemente sentado en su trono de cuero junto a los teclados.  Un lugar que nunca debió haber abandonado.

   “¿Estamos bien?” fue el mensaje de bienvenida a las 21.08 para los más de 3.200 pasajeros invitados a este vuelo sonoro.

   Pero Charly no vino solo, trajo bajo el brazo su disco Random que para sorpresa de todos se transformó en uno de los mejores de sus últimos años de composición y estuvo secundado por compañeros  como  Fabián “Zorrito” Vön Quintiero, Rosario Ortega y los chilenos Kiuge Hayashida y Toño Silva. Todos ellos fueron los artífices del show temático llamado “La Torre de Tesla” en honor a  Nikola Tesla, el inventor serbio que según contó el propio Charly a VOS es sinónimo de “utopía”.

   De excelente buen humor, Charly largó su setlist con el tema Instituciones  (de Sui Generis) y siguió con No soy un extraño del disco Clics modernos. Luego llegó el sacudón con Cerca de la Revolución y todos los espectadores abandonaron sus butacas para corear: “cerca de la revolución estoy cantado esta canción”.

 

   El show entró luego en  un clima intimista con La máquina de ser feliz del flamante Random. Este fue el primero de los temas posrecuperación que sonó en la noche. Luego, con un “Aguante Córdoba”  Charly anunció  King Kong e hizo una curiosa afirmación: “King Kong es  cordobés”.  ¿Será así?

   Le siguió Lluvia (también de Random)  y cuando llegó Rezo por vos la explosión se hizo presente otra vez y el público que se encontraba sentado se  paró para cantar esa verdadera insignia del rock nacional. En Fax U (del disco La hija de la lágrima) tomó la guitarra y sentado hizo lo que mejor sabe hacer: rockear y embravecer  a las masas.

   A esta altura del show las cosas estaban dadas para que con Yendo de la cama al living todos quedaran a sus pies. Y así fue. Mientras tanto las pantallas proyectaban grandes clásicos del cine de Merian C. Cooper, Stanley Kubrick y Alfred Hitchcock.

   La explosión llegó con No llores por mí Argentina, un tema que todos querían escuchar pero pocos imaginaban que fuera posible. “No llores por mí, Argentina. Te quiero cada día más (o menos)”, dijo Charly con un toque de humor. Mientras tanto, Rosario Ortega sacó su pañuelo verde y militó en favor de la legalización del aborto. “¿Qué es ese pañuelo verde que tenés?”, digo con ironía el músico. Antes, el tema Cuchillos sonó con una especial  dedicatoria a Mercedes Sosa, entrañable amiga de Charly.

   De repente el telón cayó sobre el escenario y el músico advirtió que volverían en cinco minutos para el bis final. El cierre definitivo comenzó con un emotivo Inconsciente colectivo y siguió con No se va a llamar amor y Anhedonia. Capítulo aparte mereció  la tríada de Los dinosaurios, No importa y Demoliendo hoteles.

   Mientras la música arrasadora de Charly salía por los parlantes, las pantallas traseras compilaban una serie de imágenes lamentables de la época en la que el músico se salía de sí mismo muy seguido y Crónica colocaba placas rojas con titulares como “Charly lo hizo otra vez”.  Golpes, insultos,  escándalos en el escenario y hasta aquél salto épico hacia la piscina de un hotel, sirvieron anoche para recordar que no todo tiempo pasado fue mejor.

   Mientras tanto, los analistas seguirán sin poder entender cómo un hombre que cayó en los mismísimos infiernos  pudo renacer para demostrarles a todos que aunque no eligió este mundo, aprendió a querer.

 

   Para volverlo a ver: Todo está listo para que la cita se repita este lunes en el mismo lugar y a la misma hora. Las entradas estarán disponibles desde hoy.-

 

 

 

Fuente: Noelia Maldonado – Vos



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